Se complica la situación de la argentina detenida por gestos racistas
La pena podría alcanzar 5 años de prisión, lo que marca un precedente en la aplicación de leyes raciales a turistas.
Lunes, 09 de febrero de 2026
La situación judicial de Agostina Páez, la abogada santiagueña de 29 años que había sido detenida en Río de Janeiro tras protagonizar un episodio con gestos y expresiones racistas contra empleados de un bar en Ipanema, se torna cada vez más compleja.
Según explicó desde San Pablo el periodista Gustavo Segré, la causa podría derivar en una condena de hasta cinco años de prisión bajo la figura de “injuria racial o racismo”, delitos que en Brasil actualmente están equiparados.
Hay audios y videos
El hecho, que se viralizó en redes sociales a partir de distintos videos grabados por testigos, no se limitaría únicamente a los gestos que circularon públicamente.
De acuerdo a la información difundida por la policía brasileña, existirían además registros de audio dentro del establecimiento donde la joven habría realizado comentarios discriminatorios hacia un mozo antes de llegar a la caja. Posteriormente, ya en el sector de pago, se habrían reiterado expresiones de tinte racista.
Segré detalló que en uno de los videos también se observa cómo una amiga intenta contenerla, un punto que para la Justicia brasileña tendría peso debido a que la acusada es abogada y, por lo tanto, no podría alegar desconocimiento de la ley.
“Cuando hay un delito en un país, se establece independientemente de que seas turista. La ley está para ser respetada”, remarcó.
Falso testimonio
En paralelo, una de las acompañantes de Páez está siendo procesada por falso testimonio, lo que —según el análisis del periodista— refuerza la hipótesis de que existió una intención de encubrir lo ocurrido pese a la existencia de pruebas audiovisuales consideradas concluyentes por la investigación.
Con tobillera
Inicialmente se había dictado prisión preventiva, aunque esa medida fue revertida y actualmente la joven permanece con tobillera electrónica en el domicilio que alquilaba en Río de Janeiro.
¿Cinco años de prisión?
No obstante, el panorama legal continúa siendo delicado. En Brasil, la pena prevista para este tipo de delitos va de dos a cinco años de prisión y, en caso de superar los cuatro años de condena, el cumplimiento suele ser efectivo.
El especialista explicó que, de recibir una pena menor, podría acceder a modalidades alternativas como tareas comunitarias o incluso solicitar cumplir la condena en Argentina, en virtud de acuerdos bilaterales entre ambos países que priorizan la cercanía del condenado con su familia. Sin embargo, todo dependerá del fallo judicial y de eventuales acuerdos procesales.
Temor por amenazas
La familia de Páez —su padre y su hermana— ya se encuentra en Brasil y manifestó temor por amenazas recibidas. No obstante, Segré señaló que el caso fue tomado como un ejemplo por las autoridades brasileñas para dejar en claro que las leyes contra el racismo se aplican con rigor también a turistas.
El periodista recordó además que Brasil endureció su legislación en esta materia a partir de 1989 y que en los últimos años se han registrado condenas severas incluso por gestos o expresiones en eventos deportivos.
“Es una ley extremadamente sensible para los brasileños y la están usando como mensaje hacia el mundo”, concluyó.
Fuente: Cadena 3





