Un alumno planificaba un ataque en La Matanza
El adolescente enviaba fotos de armas y advertía que iba a “asesinar a todos”.
Viernes, 10 de abril de 2026
Un grave episodio de violencia escolar generó conmoción en La Matanza, donde un adolescente de 15 años fue puesto bajo estrictas medidas de seguridad tras amenazar de muerte a sus excompañeros del Colegio Domingo Savio.
Según la investigación judicial, el joven enviaba audios e imágenes de armas de fuego a un grupo de WhatsApp del curso y manifestaba abiertamente su intención de cometer un ataque.
En uno de los mensajes más alarmantes, incluso habría asegurado que no concretó el plan días antes “por la lluvia”.
Una denuncia que activó el operativo
El caso se inició el 5 de abril, cuando una madre denunció ante la Justicia que su hija y sus compañeros recibían desde hacía semanas mensajes intimidantes de un exalumno que ya no asistía al establecimiento desde hacía dos años.
A partir de esa presentación, intervino la DDI local y el Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil, a cargo del fiscal Juan Pepe Volpisina, quien ordenó allanamientos en los domicilios vinculados al menor.
Durante los procedimientos, se secuestró el teléfono celular desde el cual se realizaban las amenazas.
El dato que encendió las alarmas
El peritaje del dispositivo reveló un elemento clave: el adolescente formaba parte de un grupo denominado “True Crime Community”, donde —según los investigadores— se comparten contenidos vinculados a crímenes violentos.
De acuerdo con la pesquisa, en ese mismo espacio virtual participaba el menor involucrado en la reciente masacre ocurrida en San Cristóbal, lo que refuerza la hipótesis de la existencia de entornos digitales que podrían favorecer procesos de radicalización.
Los investigadores sostienen que este tipo de comunidades suelen glorificar ataques y figuras vinculadas a la violencia extrema, lo que podría influir en conductas imitativas.
Medidas de seguridad y prevención
Ante el riesgo detectado, la Justicia dispuso que el menor permanezca en su domicilio bajo estricta supervisión del Ministerio Público Fiscal y del área de Niñez y Adolescencia.
Además, se ordenó un operativo preventivo en las inmediaciones del colegio, con presencia policial para garantizar la seguridad de los alumnos y llevar tranquilidad a las familias.
Mientras continúa la investigación, el caso vuelve a poner en debate el impacto de los entornos digitales en adolescentes y el desafío de detectar a tiempo señales de alerta que, en contextos sensibles, pueden escalar hacia situaciones de extrema gravedad.
Fuente: Cadena 3



