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01.11.2026

El 80 % de los comercios no logró superar la inflación en setiembre

Venden menos y resisten más: la crisis del comercio santafesino

La facturación muestra señales de estancamiento y el consumo se concentra en lo indispensable.


El comercio santafesino atraviesa una realidad que se refleja en los mostradores, las vidrieras y las cuentas de cada negocio.

Los consumidores cuidan cada peso, concentran sus compras en productos necesarios y muchos comerciantes deben sostener sus estructuras con ingresos que no acompañan el aumento de los precios.

El último relevamiento del Centro Comercial de Santa Fe, correspondiente a septiembre de 2026, ofrece una fotografía clara de esta situación.

El 37,3 % de los negocios relevados registró una caída nominal de su facturación interanual, mientras que otro 41,2 % tuvo aumentos inferiores a la inflación.

En conjunto, casi el 80 % no logró acompañar la evolución de los precios. Apenas el 21,6 % consiguió un incremento de facturación superior a la inflación.

Salarios deprimidos

La diferencia es fundamental: facturar más pesos no significa necesariamente vender más productos. Cuando los ingresos crecen por debajo de la inflación, pierden poder adquisitivo en términos reales y pueden resultar insuficientes para afrontar los gastos del negocio.

Esto no significa que todos esos comercios hayan vendido menos unidades, pero sí que su facturación quedó rezagada frente a los precios. La actividad continúa, aunque los resultados económicos no necesariamente mejoran.

Actividad amesetada

Carlos Arese, director del Departamento de Investigaciones Económicas y Sociales del Centro Comercial, describió el escenario como una actividad «un tanto amesetada y estabilizada en valores medios», sin grandes variaciones ni una recuperación significativa.

La expresión resume una de las principales preocupaciones del sector: aunque no todos los rubros atraviesan una caída abrupta, tampoco aparece la fuerza necesaria para recuperar el terreno perdido. La actividad permanece contenida y una reactivación más firme todavía no se concreta.

La comparación mensual ofrece, sin embargo, otro matiz. Frente a agosto, el 67,9 % de los comerciantes declaró haber incrementado su facturación durante septiembre. Según Arese, el cambio de temporada pudo haber impulsado parte de ese movimiento, especialmente en rubros como indumentaria.

Venden más pero pierden frente a la inflación

Pero una mejora mensual no alcanza para confirmar una recuperación sostenida. La facturación puede aumentar respecto del mes anterior y, al mismo tiempo, quedar rezagada frente a la inflación en la comparación interanual. Esa diferencia ayuda a explicar por qué algunos comerciantes perciben más movimiento, pero todavía no logran traducirlo en una mejora económica concreta.

El Día de la Madre no impactó

Los resultados del Día de la Madre aportan otra señal de las dificultades del sector. Según el relevamiento del Centro Comercial de Santa Fe, el 54,5 % de los comercios consultados registró una facturación inferior a la de la misma fecha de 2025; el 36,4 % se mantuvo sin cambios y apenas el 9,1 % mejoró. Además, el 69,2 % consideró que la celebración no tuvo impacto en las ventas del mes.

Una fecha que suele generar expectativas volvió a mostrar los límites del consumo y las dificultades para convertir el movimiento comercial en una mejora más amplia.

Sueldos ajustados

Detrás de esta dinámica aparece un factor decisivo: el poder adquisitivo de las familias. Con presupuestos ajustados, los consumidores priorizan alimentos, servicios y otros gastos indispensables, mientras postergan compras que pueden esperar.

La cautela alcanza a distintos sectores y obliga a los negocios a competir por un consumo cada vez más selectivo.

Y los servicios siguen aumentando

Los gastos de funcionamiento, sin embargo, no se detienen cuando las ventas pierden fuerza. Alquileres, impuestos, servicios, salarios y proveedores siguen formando parte de las obligaciones mensuales. Si la facturación no acompaña la evolución de esos costos, los márgenes se reducen y sostener el negocio exige un esfuerzo mayor.

El relevamiento también refleja el impacto acumulado de esta situación. El 46,3 % de los comerciantes consideró que su empresa está peor que hace un año, mientras que el 44,4 % afirmó que permanece en condiciones similares. Apenas el 9,3 % manifestó una mejora.

El empleo reducido

El panorama genera preocupación, especialmente por sus posibles consecuencias sobre el empleo. Aunque el 71,4 % espera mantener su plantel durante el próximo semestre, un 25 % prevé reducirlo y solo una proporción muy pequeña considera incorporar personal.

Son expectativas, no decisiones confirmadas, pero muestran la prudencia con la que el sector proyecta los próximos meses.

No usan ventas online

También persisten desafíos vinculados con la adaptación comercial. El relevamiento indica que el 57,4 % de los negocios todavía no utiliza canales de venta online como complemento de su local físico.

Incorporar herramientas digitales puede abrir oportunidades para ampliar el alcance comercial y llegar a nuevos clientes, aunque requiere recursos, tiempo y una estrategia que no todos los comercios están en condiciones de desarrollar de inmediato.

La digitalización puede contribuir a mejorar la competitividad, pero no reemplaza la necesidad de que exista demanda.

Hay optimismo

A pesar de las dificultades, las expectativas conservan un componente de optimismo: el 61,1 % espera que la situación de su empresa mejore durante los próximos doce meses. Esa confianza es importante para una actividad que necesita invertir, sostener puestos de trabajo y proyectar su crecimiento.

Sin embargo, deberá traducirse en mejores ventas y resultados para convertirse en una recuperación efectiva.

Consumo debilitado

El desafío no consiste solamente en mantener las persianas levantadas. Un negocio puede seguir abierto mientras pierde rentabilidad, consume sus ahorros o posterga inversiones. La resistencia de los comerciantes demuestra capacidad de adaptación, pero no elimina las dificultades de un consumo debilitado.

Facturación vs ingresos

Santa Fe necesita un comercio capaz de generar empleo, dinamizar los barrios y sostener la economía local. Para eso, será fundamental que los repuntes mensuales de la facturación se conviertan en una tendencia más firme y que los ingresos vuelvan a crecer por encima de la inflación y de los costos de funcionamiento.

Los comerciantes siguen resistiendo

Los comerciantes siguen resistiendo, pero resistir no es lo mismo que recuperarse. Mientras casi ocho de cada diez negocios no logren acompañar la inflación con su facturación, la preocupación seguirá presente detrás de cada mostrador.

Porque la crisis comercial no se mide solamente por las persianas que bajan. También se expresa en los negocios que permanecen abiertos, trabajan todos los días y todavía esperan que vender vuelva a ser suficiente para sostenerse y crecer.

Fuente: LT9

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